Consta de 2.l70 habitantes, digo consta, aunque en realidad sean muchos menos, debido a la emigración emprendida hace cosa de unos 10 ó 15 años, ya que no fueron pocas las familias enteras que se marcharon de su pueblo a las grandes capitales, aunque con lágrimas en sus ojos, al dejar ese trozo de tierra, donde habían nacido y donde sus antepasados habían sido enterrados.
El pueblo está bastante extendido, y sus calles más notables son la carretera que atraviesa todo el pueblo, con la plaza y donde están situadas las mejores casas. Otras calles muy conocidas son: REAL BAJA y REAL ALTA, ya que estas dos calles juntas atraviesan todo el pueblo. También es conocida la llamada AVENIDA VIRGEN DE LA SIERRA (antes Torruntero ) , son asimismo muy conocidas SANTA MARIA SANTA CATALINA y SOMONTANO.
En las afueras, donde terminan las casas, empiezan los corrales, destinados para
cobijar los animales domésticos, gallinas, conejos, cerdos etc. Tan indispensables en los pueblos; y a continuación son las eras con sus pajares las que ocupan los extrarradios.
Antiguamente el pueblo estaba amurallado, como lo demuestran las almenas y muros que todavía se conservan por varios sitios del pueblo.
Son de destacar a este respecto, el Castillo del Rey y el de la Reina, que ya van pesando sobre sus espaldas los siglos de existencia y ya comienzan a derrumbarse parte de sus estructuras por la parte más alta, como anteriormente lo hicieron las murallas que rodeaban su entorno y que sólo el trozo de muralla donde estaba la puerta sigue erguida.

Sus casas construidas la mayoría por el típico adobe, dejan a veces al descubierto paredes derruidas por las lluvias y vientos, pero a pesar de no ser un pueblo como los de algunas otras provincias, también tiene su encanto, ya que el trozo que discurre la carretera general, bien se puede comparar como un gran pueblo.
En invierno, se nota la alegría que reinó durante el verano, pero a medida que los meses estivales se marchan, una tristeza invade a los pueblos, que se recogen a la espera que de nuevo llegue la primavera y vuelva la alegría. En esta época, la gente se recoge en los varios cafés y bares, charlando y jugando sus partidas de guiñote, mus, subastado u otros juegos.


Le agradezco que haya permitido que participara de sus recuerdos. Instalado hace pocos años en Villarroya de la Sierra voy buscando costumbres, tradiciones y recuerdos que, si no es como gente como usted que lo plasma en escritos, se irán perdiendo con las gentes.
Le reitero mi gratitud.
No estaría de más destacar como aspecto interesante de esta comarca, la subida a la Virgen de la Sierra, itinerario muy apetecible para los amantes del off-road y los almuerzos de campo a la vera de la magnífica garnacha que se embotella en estos lares.