Villarroya de la Sierra

Situado en el Km. 20 de la carretera Calatayud a Soria, y lindante con los municipios de Cervera de la Cañada, Aniñon, Moros, Villalengua, Torrijo ,Bijuesca, Jarque y Aranda del Moncayo, se encuentra el bonito pueblo, que aunque su nombre indica, SIERRA, no está en una sierra si no en un valle.


Vista de la Torre de Villarroya

Consta de 2.l70 habitantes, digo consta, aunque en realidad sean muchos menos, debido a la emigración emprendida hace cosa de unos 10 ó 15 años, ya que no fueron pocas las familias enteras que se marcharon de su pueblo a las grandes capitales, aunque con lágrimas en sus ojos, al dejar ese trozo de tierra, donde habían nacido y donde sus antepasados habían sido enterrados.

Vista de la Torre de Villarroya

El pueblo está bastante extendido, y sus calles más notables son la carretera que atraviesa todo el pueblo, con la plaza y donde están situadas las mejores casas. Otras calles muy conocidas son: REAL BAJA y REAL ALTA, ya que estas dos calles juntas atraviesan todo el pueblo. También es conocida la llamada AVENIDA VIRGEN DE LA SIERRA (antes Torruntero ) , son asimismo muy conocidas SANTA MARIA SANTA CATALINA y SOMONTANO.

En las afueras, donde terminan las casas, empiezan los corrales, destinados para
cobijar los animales domésticos, gallinas, conejos, cerdos etc. Tan indispensables en los pueblos; y a continuación son las eras con sus pajares las que ocupan los extrarradios.
Antiguamente el pueblo estaba amurallado, como lo demuestran las almenas y muros que todavía se conservan por varios sitios del pueblo.
Son de destacar a este respecto, el Castillo del Rey y el de la Reina, que ya van pesando sobre sus espaldas los siglos de existencia y ya comienzan a derrumbarse parte de sus estructuras por la parte más alta, como anteriormente lo hicieron las murallas que rodeaban su entorno y que sólo el trozo de muralla donde estaba la puerta sigue erguida.

Vista de la Iglesia de Villarroya de la Sierra
Sus casas construidas la mayoría por el típico adobe, dejan a veces al descubierto paredes derruidas por las lluvias y vientos, pero a pesar de no ser un pueblo como los de algunas otras provincias, también tiene su encanto, ya que el trozo que discurre la carretera general, bien se puede comparar como un gran pueblo.
En invierno, se nota la alegría que reinó durante el verano, pero a medida que los meses estivales se marchan, una tristeza invade a los pueblos, que se recogen a la espera que de nuevo llegue la primavera y vuelva la alegría. En esta época, la gente se recoge en los varios cafés y bares, charlando y jugando sus partidas de guiñote, mus, subastado u otros juegos.

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Costumbres

Cuando nevaba e Villarroya, recuerdo que salíamos a las eras y formábamos grandes bolas que después despeñábamos por las cuestas abajo y nos emprendíamos a bolazos.
Llegaba el mes de Enero, y ya los hombres de Villarroya marcaban al campo, bien a podar las viñas o excavar, por la tarde se veían a las caballerías cargadas con las gavillas de sarmientos para hacinar en la sarmentera.

El día de SAN ANTON, una costumbre que todavía perdura, pero no con la intensidad de antaño. Yo recuerdo que todos los chicos que aquel día no parábamos un momento en toda la mañana, acarreando leña que la gente daba.
Había un dicho muy conocido, que decía, que por cada caballería había que quemar una gavilla, ya que si no se hacía el dueño que no la quemaba, a su caballería le daba TORZON. Mi abuelo hasta sus 89 años, era el que cada año a las siete de la mañana, prendía fuego a la hoguera, y en su juventud decían que había arrollado a un hombre cuando estaba dando la vuelta a la hoguera causándole graves heridas.
Los chicos jubilosos, gozábamos viendo surgir las llamas del montón de leña acumulado y son sentíamos henchidos de gozo por haber aportado nuestro granito de arena.

Vista del estanque

Después de SAN ANTON llegaba SAN BABIL, y también era festejado con grandes hogueras, esta vez ya  no era una hoguera general si no que se  extendían por la mayoría de las barriadas del pueblo, pero había 4 ó 5 barrios, entre las que existía un gran pugilato entre ellos, para ver quien hacía la hoguera más grande. Estos barrios eran: SANTA MARIA, SOMONTANO, FRONTON y LA DULA, y tal vez algunas más pero de menor importancia.
Como 30 ó 40 días antes del santo, ya las cuadrillas de cada barriada, provistos de azadas y cuerdas, marchábamos al campo donde las aliagas y óntinas eran arrancadas y después de prepararlas en fajos para transportarlas, las guardábamos en casillas, donde quedaban secretamente escondidas.
Para tener la noche de la quema gran montaña de leña, por la noche se saltaban las sarmenteras donde los más atrevidos se subían a ellas y echaban varias gavillas que pasaban a los escondites. Había veces, que después de haber estado recogiendo durante varios días, los de otras barriadas asaltaban la casilla y se llevaban la mayoría de la leña allí guardada. A causa de esto se originaban algunos altercados entre los componentes.
La noche de SAN BABIL, era de gran bullicio en todo el pueblo, después de la cena se prendía fuego y se saltaba y corría alrededor de la hoguera. Luego se hacia un recorrido por la mayoría de los barrios para ver cual había sido la más grande.
También para el invierno, en los días soleados y días de fiesta, por la tarde, eran las eras donde nos reuníamos la mayoría de cuadrillas de chicos, donde bien organizábamos juegos y a veces a las cartas Había algún amigo que tenía casa desocupada y también se organizaban juegos y meriendas, y de esta manera se pasaba el invierno.
Con la llegada de la primavera, todo parecía alegrarse, los campos reverdecían por todos los sitios, los árboles empezaban a brotar y se cubrían de flores. Los pájaros lanzaban sus alegres trinos de ver la naturaleza en todo su apogeo de brillantez.
Tirando a la parte atrás del pueblo, saliendo por las Escovachas, se encuentra La carretera de la Virgen, ¿ quién no ha ido a la Virgen?, pues yo creo que todos los del pueblo han alguna vez.

La Virgen de la Sierra

La Ermita – Santuario, donde está la Virgen de la Sierra, se encuentra a tres horas de Villarroya de la Sierra, y a 1655 metros de altitud sobre el nivel del mar. Es venerada por muchísima gente, ya que no son sólo los de Villarroya quien a ella se postran y de ella confían, si no miles de personas de todos los pueblos de los alrededores, y que a través de los años han heredado de sus antepasados esta devoción y cariño por esta milagrosa imagen.

Ermita Virgen de la Sierra

Como ya he dicho anteriormente, la ermita se encuentra a 1655 metros de altitud. Es un espectáculo mirar desde este montículo; Villarroya de la Sierra, Aranda, Malanquilla, Clarés, Jarque, Gotor, Oseja, etc., Son muchísimos pueblos que se divisan desde su cumbre; también en días claros, aunque en contadas ocasiones se pueden ver los Pirineos.
Los días señalados en que se sube en romería a la ermita, el 25 de Abril, festividad de San Marcos, Pascua de Pentecostés y Santo Cristo del Consuelo. Estos días son para los de Villarroya. Añón subía el día 20 de Pascua; Cervera, el día de San Felipe y Santiago; Oseja, el lunes siguiente al domingo de la Trinidad; Jarque el día 9 de Mayo; Gotor el día 12 del mismo mes; Aranda el día 2, Pomer el día 8; Malanquilla el día 1 de Junio, Clarés, etc. día de San Gregorio y Calatayud el 19 de Septiembre.

Celebración dia de Pascua

Además de estos días señalados, son muy frecuentes los particulares que se organizan en acción de gracias.
El recorrido hasta la ermita es largo, pero uno puede gozar, de ver desde los pocos metros de la salida del pueblo, a ambos lados de la carretera, viñedos resplandecientes, con sus verdes pampanos y colgando de los mismos los racimos de uvas. Desde Valdemingón, o sea donde ya comienza el monte, aunque años antes, había sido cultivado lo que ahora son pinos, hasta bien cerca del Salcedo. El Salcedo se encuentra a mitad de recorrido, con un refugio para el Forestal que vigila el monte,. Y es un lugar indispensable para estirar las piernas si se va montado o bien para almorzar.
Desviando a la derecha y como cosa de medio Km. Se encuentra el vivero del Salcedo, que hoy día se cuida el Patrimonio Forestal del Estado de su explotación, bueno, explotación creo que no, ya que lo único que hay son unas parcelas de terreno destinadas a viveros de pinos, aunque hoy día no son muchas, ya que la repoblación por este termino ya hace años que se acabó. A este lugar se puede hacer una visita a la bajada de la Virgen, pues a veces hay necesidad de remojar la garganta y es el único sitio que se puede encontrar agua, o bien por que se desee seguir el camino hasta la salida en Mailipe.
Los que hacen el viaje a pie, poco después del Alto de las Coronas, ya cortan por un atajo, que va a parar a la Fuente El Espino. Esta fuente que mana 30 cántaros al día, en años de sequía sale el mismo caudal. Aquí si que es obligación de hacer una parada y beber dos vasos de agua fresquita.
La pila está metida debajo de una roca, protegida por una pequeña cabaña, para evitar que los animales puedan entrar. En el año 1964 se construyó una larga pila, para que el agua que salía cuando se llenaba el depósito y se perdía en una charca, se aprovechara, para poder abrevar las caballerías e incluso el ganado en casos necesarios.
Y desde la fuente El Espino, ya son diez minutos de cuesta que se suben un poco jadeantes para llegar a la explanada del santuario, donde uno ya puede respirar a placer aire puro y dedicarse a contemplar el agreste paisaje que desde la cumbre se divisa. Aranda, por ser el más cercano , es uno de los pueblos que mejor se ve, con su exuberante vega, circundada en sus alrededores por el secano, en el que descuellan los corrales o majadas para el ganado, aunque ahora son muchos de estos cobertizos los que están en ruinas, por no ser tan utilizados como antaño. También se divisan por este mismo lado Jarge, Gotor, Oseja, etc., y, como no, la inmensa mole del MONCAYO.
Es costumbre que una vez en la cima se dé una vuelta al santuario. La entrada al santuario, tiene un amplio portal y a continuación un largo patio. A la misma altnira de la entrada y a mano izquierda, se halla cocina del pastor, y a continuación la escalera principal, con paso a los establos y aljibe. Mas adelante también hay una escalera donde hay o había unas amplísimas habitaciones, conocidas como LAS MARGARITAS.
A continuación la entrada a la iglesia, donde enfrente hay un pequeño altar con la imagen del Santo Cristo del Consuelo y San Saturio. Encima está el coro, en el que por un pequeño ventanuco, hay dos días al año, en el que penetra el sol y pega a la cara de la virgen.
Todavía quedan restos de lo que fue grandeza y quedó aprovechable alguna columna, en la que descansan arcos incompletos que se alzaron esbeltos en la iglesia en los tiempos de esplendor. La pila bautismal en piedra labrada con arte; el vía crucis en azulejos muy curiosos; una campanilla para ayudar a misa, obra de hace cinco siglos.
Muchos fueron los que cumpliendo promesas, llegaron hasta el santuario, desde localidades diferentes, para subir descalzos, hiriendo sus pies con los guijarros sueltos del sendero.
La ermita constaba de 365 habitaciones, o sea tantas como días del año; ¿Pero cuántas hay ahora? Yo creo que ninguna, al menos en buen estado, y a no tardar mucho las que quedan que están en situación bastante mala, serán ruinas si no se toma alguna medida para salvar esta herencia que los mayores nos legaron, esperemos que la mano del hombre se decida a poner de su parte lo necesario, para poder conservar lo que fue y sigue siendo orgullo de todos nosotros.
Se intentó, durante el mandato como alcalde de D. Vidal Blasco, poner remedio a esta situación, para ello se dieron funciones de teatro por los aficionados para recaudar fondos, la mayoría del pueblo se hizo socio protector para pagar desde 5 a 25 pesetas al mes, pero fue un fracaso, ya que si en parte se hizo una obra, que es la bóveda que se levanta encima de la capilla.
que gracias a esta obra no se derruyó, ya que las goteras que empezaban a filtrarse amenazando la capilla, pues bien, lo que podía haber sido una ayuda con muy poco trabajo, se desperdicio. O sea que todos que nos hicimos socios protectores, no fuimos molestados para el pago ni tan sólo una vez.
En el año 19.. después de haber estado todo el día los romeros en la ermita, el Santero a la madrugada se dio cuenta que había fuego, El fuego alcanzó grandes proporciones y se temió en un principio que ardiera todo, ya que la distancia que había hasta el pueblo serían varias horas entre bajar a avisar al pueblo y subir. El santero, creo que era JOSE SERÖN (Pintalá), bajo corriendo al pueblo, el cual llegó en menos de una hora, cuando se necesitan casi tres horas a buen paso.
Todo el pueblo se puso en marcha, su más preciado tesoro se les quemaba. cuentan que ya el incendio se extendía por cerca de la capilla, por lo que la imagen de la virgen fue sacada a la era, así como sus ricos mantos. Y después de muchos esfuerzos se pudo sofocar el incendio. Las consecuencias fueron funestas, casi las dos terceras partes del Santuario fue destruido. Se dijo que si unas personas que habían estado haciendo la comida en una cocina, al hacer el fuego se había extendido a unas vigas interiore de la chimenea y debido al viento que normalmente hace, se propago rápidamente.

Y esta es la versión que yo he sacado de oír a unos y otros, aunque no he preguntado a personas mayores que quizás ellas hubieran estado más enteradas por haber vivido el suceso.
Pero lo cierto es que por una imprudencia, nos quedamos sin la mayor parte del Santuario y como consecuencia de ello hubo que hundir algunas habitaciones para conservar otras.
Se dice que FERNANDO EL CATOLICO, pernoctó en la ermita cuando fue a pedir la mano de Isabel de Castilla.
En el año 1947 , hubo una gran fiesta, era el día de SAN PEDRO, el Regimiento de Artillería de CALATAYUD, también se sumó a la fiesta, llenando el pueblo con sus pesados camiones.
Quienes todavía éramos unos críos, aquel alboroto nos daba un poco de miedo, tal vez al ver a los uniformados soldados y jefes, creyendo que algo iba a pasar, sí, algo pasó, la mayor peregrinación que jamás he visto en mi vida en el santuario. De todos los pueblos de los alrededores acudieron muchas personas. Fueron adornados los alrededores del Santuario, presentando un magnifico aspecto y la fiesta fue de las que se recuerdan siempre. Si el día fue de una gran fiesta, también de la noche guardamos los de Villarroya un recuerdo, pero no de alegría si no todo lo contrario; las FUERZAS de Artillería habían dejado unos bidones de gasolina en el patio del Ayuntamiento, y al parecer, alguien tiró una colilla de tabaco y la cuestión fue que hubo uno de los incendios más devastadores que se recuerdan en el pueblo. Las llamas alcanzaron gran altura, y la fachada de la Iglesia se veía toda ella resplandeciente debido a su cercanía con el Ayuntamiento, parecía como si también fuese a quemarse. Gracias a que todo el pueblo colaboró al máximo y también los bomberos de Calatayud, no hubo que lamentar grandes daños y, aunque el incendio parecía que iba a destruir los archivos por la gran proporción que tomó, no alcanzaron la gravedad que en un principio se temió.
Bueno, he explicado la descripción de la ermita, pero he quedado cortado de cuando la gente sube a la ermita y que es lo que hace.
Es costumbre que una vez llegados a la cumbre, lo primero que se hace es dar la vuelta a la ermita. Y después de entrar a ver la virgen, se acostumbra a ver la casa, las habitaciones, salones, cocinas, que hace años cuando todavía había un santero permanente se conservaban en perfecto estado, hoy todos sabemos como están. También es un aliciente subir a tocar el campanillo, últimamente era peligroso voltearlo, ya que se corría el riesgo de que se cayera y para hacerlo sonar se tiraba del badajo. Y una vez recorrida la casa, se hace una visita por los alrededores. Una distracción de los jóvenes es el “rodaculos” donde con un poco de suerte sales con el culo al aire.

Se acerca la hora de comer innecesario es decir que aquí se despierta un apetito, que aunque en las alforjas se lleva en abundancia, la mayoría de las veces se hace corto, y ya no digamos de beber, porque coger la bota y beber el delicioso vino de nuestro pueblo, es como si no pudieras apartarte de una fuerte atracción, y es que el aire de esta sierra, abre las ganas de corner….y de beber.

Se organizan juegos, se baila, se corre, en fin, se pasa un día maravilloso. E inevitáblemente llega la hora de la despedida. Todos, en grupos, se entra en la capilla donde generalmente son las mujeres las que rompen el silencio con unas sencillas canciones, pero que llenan de emoción.

Son coplas populares estas que dicen:


VIRGEN SANTA DE LA SIERRA
SOLO DOS COSAS TE PIDO
QUE NOS GUARDES LA SALUD
PARA VOLVER OTRO AÑO.
SI TUVIERA MIL PESETAS
TE REGALARIA UN MANTO
PERO COMO NO LAS TENGO
TE FELICITO EN TU SANTO.

Y como estas podría escribir muchísimas. Hay otras que con un poco de humor, los jóvenes suelen cantar:

VIRGEN SANTA Y DE LA SIERRA
A ESTE CERRO HEMOS SUBIDO
PARA QUE NOS BUSQUES NOVIA
POR QUE SI No ESTAMOS PERDIDOS.

Son innumerables las canciones que se cantan, muchas aprendidas desde pequeños y que siempre perduran. Y otras que con un poco de ingenio se improvisan en el acto.
La hora de la marcha ha llegado. Unos andando y otros montados en caballerías, se empieza el descenso que normalmente se efectúa por la Fuente el Espino, ya que se aventaja bastante en relación con la carretera. Y así se termina este hermoso día que aunque un poco cansados, no se piensa en ello, si no que por nuestra querida Virgen de la Sierra, haríamos cualquier cosa.
El santuario tubo una época floreciente. Una persona que influyó en ello fue Calixto Martínez. Era un gran devoto de la Virgen, y todos los veranos llevaba a su familia a pasar dos meses allí naturalmente que cuando se fueron haciendo mayores dejaron de acudir.
Calixto continuó con su devoción, pero pasado algunos años dejó de venir a las fiestas de la virgen. Motivo al parecer que por alguna causa naturalmente relacionada con la Virgen, se enfadó con Mosén Bienvenido, y pocas veces ya se le vio por el pueblo.
Una visita importante fue la de CARMEN POLO, esposa del Caudillo FRANCO.
En un viaje que dicha señora efectuó por algún pueblo de la comarca, recaló en Villarroya, calles adornadas, niños con banderitas, arcos de flores, el niño Ángel Solanas Sisamón le leyó la bienvenida.
Creo que alguna de sus damas de compañía debía de ser familiar de alguien del pueblo.
Total que la embarcaron para subir a la ermita. Por aquel entonces, la carretera sólo llegaba hasta la balsa, y desde todavía quedaba un km. Y medio o dos y todo cuesta arriba. Total que la buena señora maldijo el día en que la llevaron allí.

Ya que según oídas dijo:“Que si llega a  saber aquello no hubiera subido”.Total que para compensarla le regalaron un manto de la Virgen, cosa que no se llegó a confirmar.
Esta  señora era muy caprichosa y abusona, ya que muchos joyeros y anticuarios fueron desplumados en sus visitas.
Por aquel entonces estaban de santeros la familia ALEJANDRO
SERÓN. Después lo hicieron VICENTE LASCUEVAS y posteriormente SEBASTIÁN MOROS y los últimos LOS PAREJOS.
También quiero reseñar, que dos personas conocidas, fueron también devotos de la Virgen. JUAN JOSE LORENTE v BERNABEL MARTINEZ REMACHA.
El primero fue periodista y escritor.¿Quién, no ha oído hablar de JUAN JOSE LORENTE? Creo que todas las personas mayores, seguro.
El Teatro lleva lleva su nombre. Pues bien este señor escribió nada más y nada menos que las zarzuelas LOS DE ARAGON ó GLORIA DEL MONCAYO, LA DOLOROSA, y algunas otras. Pero hay una obra de teatro que muy pocos conocen, que se llama EL MADRIGAL DE LA CUMBRE, una obra que situó en el Santuario, aunque no diera detalle de ello, pero los que la hayan leído  pronto caerán en que así era.

A Bernabel sí que se le conoce más, naturalmente era más joven. Pues bien, Bernabel chico fue pastorcillo en la ermita, donde sus padres ejercían de Santeros.
Ya de mayor, estudió música y canto. Se casó con MONTSERRAT CABALLE, también cantante de ópera. Quiero reseñar que en principio la boda debía celebrarse en el Santuario, para lo cual se pintó el patio, pero llegó llego el día de la boda, y donde se celebró fue en el  Monasterio de Montserrat. Nota curiosa fue, que durante todo el día estuvo lloviendo.

Y aquí doy por terminado, no todo lo que yo recuerdo de la Virgen, sino lo más relevante.

Semana Santa

La Semana Santa. ¡Qué días de recogimiento y amor se viven con la Pasión de Jesús! Pero por desgracia también esta seriedad se va perdiendo poco a poco, como ocurre en la mayoría de España.

El martes ya era día de movimiento. Se montaba el Monumento, muchos chicos acudíamos para ayudar, ya que había que sacar todas las tablas que luego montadas darían ese espectáculo dignísimo de ver, todo iluminado y las mujeres velando arrodilladas el ultimo momento de Jesús.
Por cierto, que ya el año pasado (1966) la parte alta del monumento no había sido colocada, yo pensé que como Mosén Bienvenido ya se va haciendo mayor, y quizás no hubiera habido alguna persona mayor para poder montarlo y la parte alta era un poco difícil, se optaría sólo por la baja.
El Jueves Santo, antaño, era quizás el día mas solemne. A las cuatro de la tarde empezaba el Sermón del Lavatorio, y una vez acabado este oficio se visitaba el Padre Eterno, instalado en una peana en el Hospital, para por la tarde sacarlo en la procesión; en dicho lugar entregaban a todos los visitantes un ramo de sabina o ciprés. Luego se entraba unas cuantas veces a la iglesia.
Para los pequeños su mejor rato, era cuando con una carraca o matraca entraban en la Iglesia a “matar a los judios”, pues para las mentes infantiles, aquellos dos grandes soldados romanos con una lanza en la mano, se imaginaban ser los judios causantes de la muerte de Cristo.
Por la tarde, ya al anochecer, salía la Procesión. Al costado de la Iglesia se integraban a la misma el Padre Eterno, único paso que había en la Procesión y tres encapuchados con una cruz y una cadena.
Los niños pequeños al ver a tres hombres vestidos de negro y tapados con la capucha, les resultaba un poco molesto y corrían a refugiarse con sus madres; los había más atrevidos que se unían a ellos pero no siempre les salía bien, pues los encapuchados a veces les hacían correr.
La Procesión discurría por todo el pueblo, ya que abarcaba un cinturón, que saliendo de la iglesia seguía calle Real Baja, para subir por Santa Catalina, calle Barranco ( hoy Avda. de la Virgen de la Sierra), Santa Maria, para bajar por calle Real Alta, para llegar a la Iglesia.

A la salida todos los chicos nos reuníamos en la parte trasera de la Iglesia a esperar a los encapuchados, hasta el Hospital, pues siempre nos hacían correr un poco, bien por que algunos les pisaba las cadenas o por que les decían alguna cosa.
Referente a los Encapuchados, había una costumbre, que creo, aunque no estoy seguro, que todavía continua, era que para salir de encapuchado, había que solicitarlo con tres o cuatro años de anticipación, y lo curioso era que nadie se enteraba , hasta que eran reconocidos a pesar de la capucha.

Pues bien, estos jóvenes, una vez terminada la Procesión debían de subir al Santuario de la Virgen de la Sierra- cargados con la cruz y la cadena, donde el Santero les esperaba con unas buenas fuentes de arroz con leche y pastas y a las seis de la mañana debían estar de vuelta para oír el Sermón de la Bofetada.
Para mi, el levantarme a las cinco y media de la mañana y dar dos vueltas al pueblo con la gran matraca, y asistir después al Sermón y recorrer el último Vía Crucis, era algo como si sintiera una gran satisfacción por todo mi ser.

El Viernes Santo, ya era distinto, más alegre, se desmontaba el Monumento, volviendo a guardarlo para el próximo año. Después se preparaban las peanas para la procesión de la tarde. Había tres pasos, SAN JUAN, LA MAGDALENA y LA SOLEDAD, eran las imágenes que en este día de Viernes Santo, daban mayor interés a la Procesión.
Algunos años se sacaba al Santo Cristo del Consuelo, pero debido a su gran tamaño y su difícil equilibrio al transportarlo y también por la estrechez de algunas calles, desde hace algunos años tampoco figura en la procesión.

Una vez terminada la procesión con la iglesia repleta de gente, ya que durante el resto del año pocas veces se llena como este día, empezaba el sermón dedicado a la Dolorosa, y que nuestro querido párroco Mosén Bienvenido, ponía todo su sentimiento, en este sermón que año tras año perdura en este día de Viernes Santo.

El Domingo de Pascua todo era alegría y jolgorio desde las primeras horas de la mañana. ¡Cristo había resucitado!. También en este Domingo hay una pequeña procesión, que subiendo a Santa Maria, donde se preparaba un pequeño altar en una mesita, para hacer una pequeña parada, para luego bajar por Real Alta, donde en la plaza hacían su encuentro la Virgen con Jesús. Se continuaba por la calle Real Alta, y dar la vuelta a la iglesia. Y así terminaba la Semana Santa.

Pasqua de Pentecostes

Aunque este capítulo va dedicado a una de las fiestas de más raigambre del pueblo, quiero detallar antes, lo que generalmente se celebra durante el mes de Mayo.
El día tres de Mayo, era la Invención de la Santa Cruz, en procesión se encaminaba hasta el HENADO, donde se procedía a la bendición de los campos.Después normalmente era el día de la Ascensión la fiesta más próxima. Este si que es un día feliz para todos los niños que hacen su primera comunión.
Era norma que durante dos o tres meses antes, todos los niños y niñas que fueran a tomar la Primera Comunión, cada día acudieran a la Iglesia para dar el catecismo, y aquí empezaba la gran rivalidad para ver quien eran los primeros en recibir a Jesús.
El día anterior a la Ascensión, era de gran movimiento para los niños, con grandes cestos se recorrían los huertos donde había flores. Había rosales que sus dueños no autorizaban para entrar a coger, pero siempre tenían algún descuido y los más atrevidos saltaban la tapia y entonces no dejaban una flor en el rosal, dando un
disgusto a su dueño al ver que aunque no había accedido por su propia voluntad, igualmente habían desaparecido sus hermosas rosas. Pero… que remedio quedaba si no aguantar, ya que las flores iban a servir para adornar la iglesia, en un hermoso arco de todas clases de flores, por donde iban a pasar los niños llenos de emoción a recibir por primera vez a Jesús Sacramentado.

También hace unos años era típico el día de San Pascual. Al Santo se le ponían toda clase de cosas, conejos, pollos, ramos de manzanas. etc. Luego era subastado. Por la tarde gran baile en las eras del Henado. Se bailaba a los acordes de la banda de música y hasta que anochecía duraba esta fiesta. Ya hace tiempo que esta tradición se perdió y aunque todavía hay años que se celebra una pequeña fiesta,
su popularidad de antaño se ha perdido.
Y ya llegamos al día en que todos los del pueblo esperan con gran impaciencia, el día de su patrona. La Pascua de Pentecostés.
Este día es quizás el de más esplendor en cuanto a las fiestas que se celebran.
Días antes se celebra la Novena, que sin lugar a dudas es la que más gente asiste.
En este día tan solemne, después de la santa misa, se recorre en una pequeña Procesión de aproximadamente unos trescientos metros, desde el comienzo de la calle Real Alta, para ir a salir a la casa Grande, por la plaza, innecesario es decir que la imagen que se lleva es la de la virgen de la sierra, que es llevada en una peana, al igual que antes se ha descrito para san Pascual, llena de regalos.
Quizás por la implantación a la virgen de esta tradición, perdió la suya San Pascual, ya que como la diferencia de días para su celebración es muy corta, la gente del pueblo se tira más por su patrona que por el santo y muchos que ponían al santo después lo guardaban para la Virgen.
Una vez terminada la Procesión, se procedía a la subasta, ahora un conejo, después un pan, un ramo de manzanas, en fin gran cantidad de cosas. Dato curioso es que muchas personas compraban lo que habían puesto, y a veces tenían que entablar una reñida puja con algún contrincante que también quería comprarlo.
En el casino Agrícola se celebraba un animado baile vermú amenizado por una orquesta.

Por la tarde nuevamente se sacaba a la Virgen para terminar de subastar lo que había quedado de la mañana, mientras la banda de música iba interpretando sus bailables para los niños, digo para los niños, y es cierto que únicamente era para ellos, ya que no se por que causa, pero aunque la música tocaba por la mañana y tarde, los mayores no bailaban y únicamente 1o hacían por la noche, una costumbre un poco rara, ya que en los pueblos de alrededor, basta con que en la plaza tengan baile, para acudir a la primera pieza a bailar. Digo que es rara, pues cierto que tanto en invierno como en verano, al baile de la Pista de Jesús Martínez, no se acudía antes de las ocho, claro que los perjudicados eran los jóvenes, pues contra más tarde se va, menos se bailaba.
Pues bien, en este día de Pascua, después de haber bailado por la mañana en el Casino, por la tarde en la Pista, por la noche se acudía al de la plaza y una vez terminado aquí, los que eran socios del Casino, nuevamente empezaban la danza que habían dejado hacía unos momentos. Y aquí se bailaba hasta bien entrada la madrugada, terminando la velada con unas movidas piezas que hacían sudar de lo lindo, pero para la juventud aquello era lo suyo.
Después de terminado el baile en el Casino, muchas cuadrillas de jóvenes, marchaban a visitar los bares y otras organizaban rondas, y de esa manera pasaban el tiempo en espera de la hora de salida para el Santuario de la Virgen de la Sierra. Y otros una vez finalizado el baile, marchaban al santuario andando.
Los preparativos para la marcha, tenían su aliciente, ya que por todas las calles se veían caballerías enjaezadas con cabestros y collares que únicamente en estos días. Las mujeres corrían de un lado para otro, preparando las alforjas y demás utensilios necesarios, pues aunque se procuraba que nada faltase, a la hora de la comida siempre faltaba algo.

Una vez en el Santuario, todo era jolgorio, pues normalmente, los de los pueblos de alrededor solían llegar antes que los de Villarroya, y eran los primeros en organizar los corros. Después se acudía a la Santa Misa y a la salida la banda de música, desgranaba sus notas en la explanada de la era. Inenarrables son las estampas que entre todas las cuadrillas de jóvenes podían contemplarse. Y tampoco faltaban muchos mayores que, llegada la hora del regreso, los había que muy temprano emprendían la vuelta, y otros que habían subido en algún camión se podían permitir estar hasta bien entrada la tarde.
En el día de Pascua, era costumbre al salir a las Escovachas a esperar a los que habían ido a la Virgen, y naturalmente la mayoría eran niños que con sus madres acudían en espera de la llegada de su padre o tíos, quien les daría los correspondientes caramelos. Así que a primera hora de la tarde se llenaba de gente, había mesas con caramelos y se jugaba a los carteles y a eso de las seis los más tempraneros empezaban a llegar, pero cuando era emocionante la espera, solía ser cuando los jóvenes montados en caballos y mulas hacían su aparición por la cerecera en gran carrera, naturalmente eran los que montaban en caballos los que mejor corrían. A su paso por donde se arremolinaba la gente, tiraban los caramelos que niños y mujeres se abalanzaban en busca de los dulces. Esta costumbre casi se ha perdido. Por la noche y como cierre de esta gran fiesta, un animado baile en la plaza, pero la mayoría, cansados de trotar por la sierra, no tenían muchas ganas de bailar, pero los había que todavía cuerda para rato y seguían con la juerga.

Parajes

Saliendo por la parte de arriba de Villarroya, o sea por la carretera a Soria, es quizás la parte del campo más alegre, ya que dejando atrás la posada y la casa del médico, ya casi se está en pleno campo, con vega a ambos lados, aunque es a mano izquierda donde están las fincas mayores, ya que al lado opuesto, normalmente son trozos que un día formaron parte con la de abajo, pero que fueron separados al formar la carretera de Villarroya.
Cara Soria y Molino Bajo, es llamado este paraje, aunque hay quien llama a las primeras fincas, EL CAÑO , LOS PINGONES y EL PUENTE LA CHORRUMBA. El Molino, hasta hace tres o cuatro años, propiedad de los Marquinas, que lo vendieron a uno de Calatayud. Esta es una de las fincas más alegres del pueblo, ya que además del molino, consta de gran casa con amplias habitaciones, tierras alrededor y estar a un km. del pueblo y a pie de la carretera general. Esta casa fue la primera que tuvo agua corriente procedente de un pozo en Río La Vid, que había sido construido por la familia Marquina, obra que algunos Ingenieros no pudieron hacer y en cambio un hombre entusiasta, supo concluir una obra tan difícil. Este pozo fue vendido a RENFE, para su utilización en la estación del pueblo , para suministro de las calderas que surten a los trenes por allí circulantes.

Vista terrenos tren de Villarroya de la Sierra

Seguidamente de El Molino, en la parte de la carretera, empieza la obra de D, PEDRO AGUARON. El lugar llamado RINCON DE COSTA. Una amplísima superficie de pinar y tablas de tierra, destinadas a arbolado. Anchos paseos por medio de los pinos, con bancos de cemento, todos ellos escritos con temas alusivos a los árboles, pájaros, etc. En fin todo cuanto se relaciona con el campo.
También se encuentran taburetes y mesas de pino, construidos con pinos allí criados a los 6 o 7 años de su plantación.

Vista de cabaña típica

El nombre de este pinar, no hay que decir a quien está dedicado “RINCÓN DE COSTA“. D. Pedro Aguarón, amigo y gran admirador del insigne aragonés D. JOAQUIN COSTA.


Donde el visitante queda más sorprendido en su visita a este lugar, es en el promontorio formado por una pequeña caseta, con piedras traídas de diversos lugares, que parecen arrancadas de cuevas donde la naturaleza ha volcado todo su esplendor. En medio de estas piedras hay una oquedad donde se conserva un busto de la cabeza de Joaquín Costa, encima de una piedra tallada, donde figura el año de su nacimiento y muerte. Ésta pequeña cueva está resguardada de la lluvia y fuertes vientos, ya que acostumbra haber revistas y algún que otro libro, todos relacionados a temas agrarios, es lamentable que haya personas incultas que hollan este lugar y se dediquen a veces a romper las revistas y libros, algunos de gran valor, pues recuerdo que por el año 1953- 4, en una de mis visitas pude leer un libro en el que narraba la historia de los alrededores del Moncayo, y también algunos datos relativos al Santuario de la Virgen de la Sierra, con fechas antiquísimas. Ya digo, es un placer, en un atardecer de verano darse una vuelta por este maravilloso Rincón, y respirar este aire puro y lleno de olor de los cimbreante pinos.

Vista Rincón de Costa de Villarroya de la Sierra

Todos los nacidos en Villarroya de la Sierra, tenemos que estar agradecidos a este hombre, emprendedor, entusiasta y amigo de todo cuanto se tratara de árboles. Otro rincón con parecidas características, también creado por el Sr. Aguarón, se halla situado en la misma estación de ferrocarril. Hoy día, no están tan bien cuidados como antaño.

Vista de la viñas de Villarroya

Demos gracias a este hombre, que en todos sus años de existencia ha dedicado la mayoría de sus horas a su obra, obra que ha de perdurar durante muchos años. Roguemos para que cuando este hombre falte, su obra se vea continuada por sus herederos o por el Ayuntamiento. Para que desde la otra vida pueda ver como su obra no queda atrás, si no que se va engrandeciendo al pasar de los años.
Y ya dejando atrás el Rincón de Costa, y siguiendo la ruta de la carretera, a un lado Caravieja a otro Río la Vid, La Mancha y Cara Soria (alta), más arriba LaTrinidad, La Pasada con el Puente La Fresneda y El Estanque.
La Trinidad, nombre dado a este paraje por estar enclavado en la misma ermita de la Santísima Trinidad, de origen antiguo.

A esta ermita se sube el día de tal festividad, para los pequeños que días antes no han subido a la Virgen, es aquí donde sus madres acostumbran a llevarlos. Los pequeños se lo pasan en grande, pues como la distancia es corta, son mayoría los que asisten. Hace algunos años era típico al igual que en la Virgen, jugar a los carteles en las mesas que algunos confiteros del pueblo instalaban, los había con
suerte y se hacían buena provisión de dulces y los que no se veían premiados, tenían que comprarlos al final, pues si subía a la Trinidad a la vuelta había de repartir entre los familiares los consabidos caramelos.
Después se oía la Santa Misa, y una vez terminada, se bajaba al estanque para almorzar, aunque más que almuerzo se trataba de una suculenta comida. Algunos una vez almorzados ya se marchaban al pueblo, pero la mayoría permanecían todo el día por las choperas y alrededor del estanque, no hay que decir que las cuadrillas de jóvenes son las que se divertían de lo lindo.

Las Fuentes

Vista de la Fuente de Villarroya

Una costumbre muy arraigada en los habitantes de Villarroya, eran las meriendas por las choperas y fuentes y en las bodegas. Se escogía la parte de arriba del pueblo. La primera era El Caño, que durante muchos años se iba a buscarla para llevarla a casa. Era muy buena y salía fresca. Esta agua provenía del río de un poco más arriba y servía para regar una parte de vega, desde su salida Malos Años, la Bercebala, Albercas y Caravilla.

Vista de la Fuente de Villarroya


Igualmente había otra fuente de estas características que salía por la Bercebala, un poco más debajo de la estación. Recuerdo cuando se hizo la zanja que la conducía, un poco más abajo del puente del río. Naturalmente provenía de aguas subterráneas.
Con esta agua se regaba Bercebala, Oteruelo y creo que llegaba hasta El Vergal.
Siguiendo con las fuentes, ya se llegaba a la de CARAVIEJA.
Por las choperas se hacían muchas meriendas, y era un sitio que al estar muy cerca del pinar de RINCON DE COSTA, y no muy lejos del pueblo, era de las más concurridas.
Otra muy conocida era la del ESTANQUE. Naturalmente que al estar pegando al mismo era de las más visitadas, y sobretodo el día de la Santísima Trinidad, donde después de escuchar la misa en la ermita, se efectuaba la comida y hasta la merienda.

Vista del Estanque de Villarroya de la Sierra

Más lejana estaba la del ESPOLON, que casi lindaba con EL HORCAJO. Alguna vez habíamos organizado la merienda, bajo la buena sombra que proporcionaban las dos acacias que había, pero al estar tan distanciado no era muy concurrida.

Otra también muy conocida era EL ENCAÑADO DE SILVERIO, en Río La Sierra. Todos los sitios donde salía agua se aprovechaban para montar meriendas.
No muy lejos de allí, en el paraje de LAS FUENTECILLAS, salía una fuente que tenía una buena pila. Yo la conocía mucho por tener mis abuelos al lado una finca con viña y algunos cerezos, y él la cuidaba mucho.
Y a no más de 50 metros, había una gruta, donde salía el agua más fresca y mejor de todas. Esta agua no se desperdiciaba, ya que una balsa recogía el caudal, y que antiguamente servia para regar unas fincas que a un kilómetro de distancia, era conducida por una pequeña acequia, que había entre  dos montañas, y que regaba una finca de EUSEBIO GRACIA.
Y fuentes conocidas, había algunas más, LOS MOLINIEROS, FUENTE LAS PILAS, LA SALUD, estas dos últimas en el camino de CARA TORRIJO. Creo que la de FUENTE LAS PILAS, había abrevadero para las caballerías.