Villarroya de la Sierra

Situado en el Km. 20 de la carretera Calatayud a Soria, y lindante con los municipios de Cervera de la Cañada, Aniñon, Moros, Villalengua, Torrijo ,Bijuesca, Jarque y Aranda del Moncayo, se encuentra el bonito pueblo, que aunque su nombre indica, SIERRA, no está en una sierra si no en un valle.


Vista de la Torre de Villarroya

Consta de 2.l70 habitantes, digo consta, aunque en realidad sean muchos menos, debido a la emigración emprendida hace cosa de unos 10 ó 15 años, ya que no fueron pocas las familias enteras que se marcharon de su pueblo a las grandes capitales, aunque con lágrimas en sus ojos, al dejar ese trozo de tierra, donde habían nacido y donde sus antepasados habían sido enterrados.

Vista de la Torre de Villarroya

El pueblo está bastante extendido, y sus calles más notables son la carretera que atraviesa todo el pueblo, con la plaza y donde están situadas las mejores casas. Otras calles muy conocidas son: REAL BAJA y REAL ALTA, ya que estas dos calles juntas atraviesan todo el pueblo. También es conocida la llamada AVENIDA VIRGEN DE LA SIERRA (antes Torruntero ) , son asimismo muy conocidas SANTA MARIA SANTA CATALINA y SOMONTANO.

En las afueras, donde terminan las casas, empiezan los corrales, destinados para
cobijar los animales domésticos, gallinas, conejos, cerdos etc. Tan indispensables en los pueblos; y a continuación son las eras con sus pajares las que ocupan los extrarradios.
Antiguamente el pueblo estaba amurallado, como lo demuestran las almenas y muros que todavía se conservan por varios sitios del pueblo.
Son de destacar a este respecto, el Castillo del Rey y el de la Reina, que ya van pesando sobre sus espaldas los siglos de existencia y ya comienzan a derrumbarse parte de sus estructuras por la parte más alta, como anteriormente lo hicieron las murallas que rodeaban su entorno y que sólo el trozo de muralla donde estaba la puerta sigue erguida.

Vista de la Iglesia de Villarroya de la Sierra
Sus casas construidas la mayoría por el típico adobe, dejan a veces al descubierto paredes derruidas por las lluvias y vientos, pero a pesar de no ser un pueblo como los de algunas otras provincias, también tiene su encanto, ya que el trozo que discurre la carretera general, bien se puede comparar como un gran pueblo.
En invierno, se nota la alegría que reinó durante el verano, pero a medida que los meses estivales se marchan, una tristeza invade a los pueblos, que se recogen a la espera que de nuevo llegue la primavera y vuelva la alegría. En esta época, la gente se recoge en los varios cafés y bares, charlando y jugando sus partidas de guiñote, mus, subastado u otros juegos.